En el juzgado de conciencia dentro de una noche fría y oscura me presentaba voluntariamente entregándome a la ley de la vida.
- Sr. Juez, me presento hoy como acusado, por cometer el delito de mentir - dije aguantando el aire en mi pecho y caminando lentamente al frente-
- Muy bien acusado, veo que Ud. fue causante de los sentimientos más tristes de una persona. Una falta muy grave a mi parecer, ¿Qué tiene que decir ante tal deplorable accionar? ¿Qué sintió al momento de hablar? -me dijo con la mirada fija en mis ojos-
- Sr. Juez quería parecer alguien más maduro que pasó vivencias, hechos y actos que no son comunes, solo para aparentar -agachando la cabeza-
- ¿Y por qué querías parecer alguien más? ¿Por qué lo hiciste si ella no se enamoro de ti por esas mentiras?
- Quería parecer alguien más para que se enamorase de mí. No sabía que esas mentiras no podian hacer que me ame.
- Pero te lo repito ella no se enamoro de ti por esas mentiras.
- Lo siento, pero fue eso lo que mato en ella lo que sentía por mí, mi delito fue querer que se enamorara de mí -dije levantando una voz entrecortada-
- Pués no mediste las consecuencias y heriste un alma ¿Por qué le dijiste que le mentiste?
- Sr. Juez era algo con lo que ya no podía guardar en mi corazón, el amor crecía y tenía que sacar esas mentiras de mi conciencias aún sabiendo el riesgo que corría, mi amor crece cada vez y no podía guardármelo.
- ¿Mediste las consecuencias de tus declaraciones?
- Sí medí las consecuencias, sabía que probablemente iba a romper muchas cosas, sabía que heriría al ser que más amo, pero no podía guardar algo tan malo, que aunque esas mentiras parecen cosas de niños eran mentiras.
- ¿Te arrepientes?
- Sí me arrepiento, no se imagina cuanto.
- Eres responsable de la declaración lo cual me parece duro pero necesario. Si tienes algo más que decir para dictar ya la sentencia.
- Que tal vez pierda o ya perdí a la persona que más amo.
- Bueno, que más puedes merecer. Por tanto la sentencia lleva dos puntos:
1.- A declarar cada mentira que de ahora en adelante salga de tu boca dentro de los próximos cinco minutos después que la digas al agraviado, no existe persona que diga que nunca mintió pero rectificarse siempre es lo correcto.
2.- Dejar libre a quien heriste, porque deberá pasar tiempo para tener su perdón, aunque merecerías perderla. Punto, se cierra el caso.
Que daño puede causar que alguien diga una mentira para aparentar que daño puede hacer una mentira de la que te arrepientes y pides perdón, en la vida debemos aprender a saber que nuestros errores pueden generar consecuencias catastróficas y pagar los platos rotos una consecuencia inevitable, no puedo pedir más, ahora solo cumplir mi sentencia de conciencia.
- Sr. Juez, me presento hoy como acusado, por cometer el delito de mentir - dije aguantando el aire en mi pecho y caminando lentamente al frente-
- Muy bien acusado, veo que Ud. fue causante de los sentimientos más tristes de una persona. Una falta muy grave a mi parecer, ¿Qué tiene que decir ante tal deplorable accionar? ¿Qué sintió al momento de hablar? -me dijo con la mirada fija en mis ojos-
- Sr. Juez quería parecer alguien más maduro que pasó vivencias, hechos y actos que no son comunes, solo para aparentar -agachando la cabeza-
- ¿Y por qué querías parecer alguien más? ¿Por qué lo hiciste si ella no se enamoro de ti por esas mentiras?
- Quería parecer alguien más para que se enamorase de mí. No sabía que esas mentiras no podian hacer que me ame.
- Pero te lo repito ella no se enamoro de ti por esas mentiras.
- Lo siento, pero fue eso lo que mato en ella lo que sentía por mí, mi delito fue querer que se enamorara de mí -dije levantando una voz entrecortada-
- Pués no mediste las consecuencias y heriste un alma ¿Por qué le dijiste que le mentiste?
- Sr. Juez era algo con lo que ya no podía guardar en mi corazón, el amor crecía y tenía que sacar esas mentiras de mi conciencias aún sabiendo el riesgo que corría, mi amor crece cada vez y no podía guardármelo.
- ¿Mediste las consecuencias de tus declaraciones?
- Sí medí las consecuencias, sabía que probablemente iba a romper muchas cosas, sabía que heriría al ser que más amo, pero no podía guardar algo tan malo, que aunque esas mentiras parecen cosas de niños eran mentiras.
- ¿Te arrepientes?
- Sí me arrepiento, no se imagina cuanto.
- Eres responsable de la declaración lo cual me parece duro pero necesario. Si tienes algo más que decir para dictar ya la sentencia.
- Que tal vez pierda o ya perdí a la persona que más amo.
- Bueno, que más puedes merecer. Por tanto la sentencia lleva dos puntos:
1.- A declarar cada mentira que de ahora en adelante salga de tu boca dentro de los próximos cinco minutos después que la digas al agraviado, no existe persona que diga que nunca mintió pero rectificarse siempre es lo correcto.
2.- Dejar libre a quien heriste, porque deberá pasar tiempo para tener su perdón, aunque merecerías perderla. Punto, se cierra el caso.
Que daño puede causar que alguien diga una mentira para aparentar que daño puede hacer una mentira de la que te arrepientes y pides perdón, en la vida debemos aprender a saber que nuestros errores pueden generar consecuencias catastróficas y pagar los platos rotos una consecuencia inevitable, no puedo pedir más, ahora solo cumplir mi sentencia de conciencia.

4 comentarios:
perdon ???.. a quien pide perdon ???...
A.....
Todo tiene un proceso, y cuando me empecé a enamorar dije cosas que no son mías algo tonto, porque fueron unas mentiras tan tontas que hacen renegar no entiendo como pudieron haber salido -haber escrito un libro- que tonto, no? Pero me enamoré aún más y entendí que la conexión del amor es tan pura que no puedes guardar ni con cosas tan tontas que no son buenas. Decirle que le mentí hace años, me costó.
Específicamente respondiendo a tu pregunta, sí, a A..... (una maravillosa mujer).
Publicar un comentario