Puno, 24 de diciembre de 2008
Hola A., hoy fue un día muy duro de cambios estruendosos, de un llanto inconsolable, hoy sé y estoy más seguro de que puedo olvidarte, que después de necesitarte no en presencia sino lo único que pedía era escucharte, o bueno que me escucharas y que me dijeras las cosas que siempre me calmaban y que me apaciguaban en lo mejor de la vida, hoy lo entiendo, aún tengo dudas pero, hoy sé que podré olvidarte, siempre tuve miedo de obsesionarme por ti, puedo decirte hasta ahora que nunca estuve con otra chica ni siquiera fijarme en otra, te consideré la mujer que me acompañaría toda la vida. Me parece aunque aún lo sienta por algunos días más que te amo con todo, mi alma te adora eres su todo, y como te lo escribí en anteriores cartas eras mi motivo para ser alguien en esta vida y los sueños eran contigo, siempre soñé y creo que es la primera vez que te lo digo pero hasta ahora: quisiera aceptar un trabajo de los bancos ganar un buen dinero como lo hacen mis compañeros que también trabajan en el banco, ahorrar y comprar una casa en Arequipa, bueno luego decidí que sería un terreno porque tu serías ingeniera y podrías diseñarla y pediría mi traslado para Arequipa, luego de haber terminado la carrera, haría una maestría allá y para ese tiempo ya quería que nuestra relación sea más sólida, como ser novios, comprar un carro, recogerte del trabajo, llevarte a almorzar, estar juntos como siempre lo quisimos, pensaba ser tan feliz contigo, pensaba que ya juntos podíamos ayudarnos en nuestros trabajos y empezar a vivir como siempre quisimos, pero ahora todo se desvanece, desaparece y tal vez sea el sueño de un torpe adolescente, ya estoy pensando como un viejo acabado, Ale nunca pienses así, la vida, el instante mientras estas leyendo esta carta, es un tiempo que está ahí y debes guardarlo en tu corazón porque eso es vida, pero que por los dichos de la gente –aún eres niño tienes mucho por delante– o –eres un chiquillo tu qué vas a saber– No caigas en eso, sé feliz en el tiempo de ahora, sueña, hay una frase que dice –El hombre que no sueña está muerto– sueña y ayuda a tus sueños para que se hagan realidad, ahora después de tantas cartas, me doy cuenta que no es una obsesión lo que siento por ti, es el amor en realidad es él, se siente rico, te calienta, te acaricia, por más distancia que te separe, te abriga, y te das cuenta que tan solo la voz te ayuda, es maravilloso, hoy te necesité pasé una noche muy mala, pero bueno como te mandé en el mensaje de la mañana –pa adelante– nunca mires atrás, no me extrañes que yo no te extrañaré, no me recuerdes que yo no te recordaré, pero como tú dices, solo recuerda lo bueno, yo te escribo cada carta por eso, por olvidarte, pero hasta ahora no lo logro, es muy hermoso amarte aún.
QUE DIOS TE BENDIGA
Alguien dijo que escribir es la forma sana para desfogarse y no caer en tentaciones, lo publico para que sepan que el amor existe, pueden pasar muchas cosas en una relación como las que cuento y sí. Sí pueden seguir para adelante, no pierdan el rumbo, no se desenfoquen, no caigan en el alcohol, drogas, promiscuidad y tantos peligros.
Van a leer mensajes y espero que les ayude y les agrade.
Gracias por leer.
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